Hecho a mano
con amor

El Bule 

Bules decorados con estambre

Testigo del paso de la colonización en el territorio mexicano, el pueblo Wixárika es una de las pocas comunidades prehispánicas que ha sabido salvaguardar su identidad incluso hasta nuestros días. Su cosmovisión se caracteriza por un paralelismo entre lo creador y la brevedad, una mitología regida por la simetría. Grutas en el occidente de México resguardan la pictografía que testimonian el orden geométrico que los Wixáritari asignaron al universo. El bule, o kãye’ para los Wixáritari, es el fruto seco de una planta de la familia de las calbaceas a la cual se le asignó la función de contenedor de agua, y en las ofrendas, la técnica del hilo para delinear figuras animales y vegetales en esta superficie vegetal rebaza la mera intención de captar una realidad. Las formas geométricas que se plasman en torno al bule otorgan a un simple objeto del cotidiano una significación votiva donde las manos artesanas fijan con cera de abeja las analogías y el equilibrio del mundo.

Diario de los artesanos : Tradición Wixárika